martes, 16 de abril de 2013

El tratamiento precoz del VIH podría llevar a una cura funcional.


Uno de cada diez pacientes diagnosticados en una etapa temprana podrían lograr una “cura funcional” del virus de inmunodeficiencia adquirida causante del SIDA.
En Francia un equipo de investigadores ha publicado un informe en el que se asegura que la clave está en el tratamiento precoz de la infección.
Los especialistas analizaron a 14 personas que dejaron la terapia y después no mostraron señales de la reaparición del virus.
Christine Rouzioux, es viróloga en el Hospital Necker de Paris.
“Consideramos sin duda alguna que es el tratamiento precoz lo que ha permitido controlar el virus, ese tratamiento ha permitido bloquear completamente la invasión del organismo en el momento de la primera infección”.
El virus no ha sido totalmente erradicado pero su presencia es escasa en las llamadas células durmientes, así el sistema inmunitario del organismo puede controlarlo sin terapia antiviral.
“Es posible que esas personas se libren de la enfermedad un día u otro, asegura la doctora Rouzioux. Mientras tanto habrán pasado 7 años sin tratamiento, y sin las consecuencias tóxicas que éste conlleva. Y eso es una ventaja considerable.”
Los especialistas subrayan la importancia del diagnóstico temprano.
Aún no se sabe si el tratamiento precoz logrará controlar el virus durante unos años o si éste podría reaparecer después.
En los próximos meses la Agencia francesa de investigación sobre el SIDA va a coordinar un grupo más amplio de pacientes similares a nivel europeo.

Idean un cohete para viajar a Marte en solo 30 días.




Investigadores de la Universidad de Washington (EE UU) han construido las piezas de un cohete de motor impulsado por fusión nuclear que podría transportar auna tripulación completa a Marte en 30 días

El viaje de un ser humano a Marte ha sido, durante mucho tiempo, el objetivo de los programas de las agencias espaciales. Para John Slough, director de este proyecto financiado por la NASA, utilizar la misma energía que emplean el sol y las estrellas es estar "un paso más cerca" del planeta rojo. Según ha explicado, la energía nuclear puede eliminar muchos de los obstáculos que bloquean el viaje espacial profundo, incluyendo los largos tiempos de tránsito, los costes exorbitantes y los riesgos para la salud del hombre. "El uso de combustibles existentes hace que sea casi imposible para los seres humanos explorar más allá de la Tierra", ha señalado el investigador, quien ha explicado que este es el motivo por el que comenzó a experimentar con "una fuente de energía mucho más potente".

En los estudios realizados por la NASA se estima que, con la tecnología actual, una expedición de ida y vuelta a Marte llevaría más de cuatro años y la gran cantidad de combustible químico necesario para el cohete en el espacio sería de más de 12.000 millones de dólares. El equipo de Slough han presentado documentos que señalan que su cohete impulsado por fusión nuclear permitiría realizar una misión al planeta rojo en un periodo de entre 30 y 90 días. Esto, según han destacado los científicos, haría que el viaje fuera más práctico y menos costoso. En este sentido, han explicado que para alimentar su cohete, solo es necesaria una mínima cantidad de fusión, como "un pequeño grano de arena de este material".

Para esta misión, el equipo de investigación ha desarrollado un tipo de plasma que está encerrado en su propio campo magnético. La fusión nuclear se produce cuando este plasma es comprimido a alta presión con un campo magnético. Además, para encender el cohete han creado un sistema en el que un poderoso campo magnético provoca grandes anillos de metal para implosionar en torno a este plasma, comprimiéndolo a un estado de fusión. Los anillos de convergencia se unen para formar un armazón que enciende la fusión, pero sólo por unos pocos microsegundos. A pesar de que el tiempo de compresión es muy corto, se libera la suficiente energía de las reacciones de fusión para calentar rápidamente y ionizar este armazón. Este material es expulsado fuera del cohete a una velocidad alta. Y el proceso se repite cada minuto, propulsando la nave espacial.

Ahora, el equipo está trabajando en aunar todos los procesos usando la tecnología para comprimir el plasma y crear fusión nuclear. Slough espera tener todo listo para la primera prueba a finales del verano.

Un revolucionado método vuelve transparente al cerebro.




Combinando conocimientos de neurociencia y de ingeniería química, científicos de la Universidad de Stanford (EE UU) han creadouna técnica en tres dimensiones que permite ver a través de los tejidos biológicos y, por lo tanto, convierte cualquier órgano en transparente. El método, probado con cerebros de ratón sumergidos en un hidrogel, permite mantener las estructuras biológicas intactas y ha sido bautizado con el nombre de CLARITY (claridad, en castellano). 

Para desarrollarlo, los científicos extrajeron los elementos opacos del cerebro, esencialmente las moléculas grasas o lípidos, que ayudan a formar la membrana celular, confieren al cerebro gran parte de su estructura y lo protegen de ciertas sustancias químicas. Pero, aunque son imprescindibles, poseen el inconveniente de que hacen al cerebro impermeable a la luz. Reemplazando los lípidos por un hidrogel para que el cerebro no pierda su estructura, nuestros sesos se hacen transparentes, lo que permite analizar la estructura fina del cerebro postmortem sin llegar a seccionarlo 

"Este avance transformará el modo de estudiar la anatomía del cerebro y cómo las enfermedades lo cambian", asegura Thomas Insel, director del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos. Es más, según los científicos, el proceso transformará la actual "misteriosa caja negra" que es el cerebro en un órgano transparente para la ciencia. 

La nueva técnica permite obtener imágenes del interior de los sistemas biológicos a gran escala y ‘viajar’ virtualmente a través de ellos. Así se han podido generar videos del hipocampo, una zona cerebral implicada en aspectos tan importantes como el aprendizaje, la memoria y las emociones.

Los investigadores, que han dado a conocer sus resultados en la revista Nature, han probado también la técnica con cerebros de pez cebra y de seres humanos, con excelentes resultados.

La lluvia de estrella de las Líridas 2013 alcanzará su máximo el 22 de abril.


Desde el 16 y hasta el 25 de abril, tanto en el hemisferio sur como en el hemisferio norte se podrá observar la lluvia de estrellas de las Líridas. Los meteoros de esta lluvia, cuyo número es impredecible pero que suelen ser brillantes, proceden de las partículas diminutas de hielo y rocas que deja en el espacio en su viaje alrededor del Sol el cometa C/1861 G1 o "Thatcher", descubierto en el año 186. Dicho cometa emplea en girar en torno al Sol 415 años aproximadamente, por lo que es considerado de largo período. La última y máxima aproximación del cometa con respecto a la Tierra ocurrió el 5 de mayo de 1861. Los meteoros, son del tamaño de un grano de arena, de una lenteja o un garbanzo en el mejor de los casos, aunque puede darse el caso de partículas mayores, que alcanzarían un brillo más intenso que el planeta Venus, el objeto celeste que más luce en el cielo tras el Sol y la Luna. El número de meteoros por hora alcanza una media de 18, aunque en ocasiones llegan a 200, como ocurrió en 1982, según explica la Asociación Astronómica de España. 

Los meteoros de las Líridas entran en nuestra atmósfera a unos 49 km/s o, lo que es lo mismo, a175.000 km/h. Se hacen visibles en una primera toma de contacto con la atmósfera a 100 km de altura, y suelen desaparecer cuando alcanzan los 50 km de altura. En 2013, la lluvia de las Líridas alcanzará su máxima actividad la noche del 22 al 23 de abril

Existen más de 150 lluvias de meteoros al cabo del año. Los nombres de estas lluvias proceden, con frecuencia, de la constelación de donde parten los meteoros: las Acuáridas, que nacen en la constelación de Acuario; las Cígnidas, cuyo origen es la constelación del Cisne; y las Líridas, procedentes de la constelación de la Lira.

sábado, 16 de marzo de 2013

Las aves primigenias tenían cuatro alas





“Hasta ahora creíamos que las aves primigenias tenían patas con escamas, igual que los pájaros actuales. Ahora hemos descubierto que eran totalmente diferentes, con plumas que formaban dos alas traseras”. De esta forma resume Xing Xu a SINClas conclusiones de su estudio publicado ayer en Science

Xing Xu y su equipo analizaron once fósiles de cuatro grupos diferentes de aves del cretácico inferior, encontrados en el noroeste de China en un estado de conservación espléndido. Los restos pertenecen a diferentes especies de los géneros SapeornisYanornis yConfuciusornis y dos especies de enantiornites

El buen estado de conservación y la variedad de especímenes demuestra que tener cuatro alas no era una cualidad rara entre los ancestros de los pájaros. 

Las primeras aves tenían una estructura corporal diferente a las actuales, y dos alas probablemente no habrían bastado para que pudieran volar. Según los autores, el par de ‘patas-alas’ extra proporcionaba la asistencia necesaria. 

“Aún no estamos seguros de cómo era el movimiento de estas alas traseras, ni de cómo contribuían al vuelo. Pero ya tenemos un proyecto en proceso para investigar esta cuestión concreta” afirma Xing Xu a SINC. 

Lo que sí muestran claramente los fósiles son plumas largas, curvadas y rígidas, situadas perpendicularmente a las patas. Estas características sugieren una estructura aerodinámica que facilitaba la elevación y mejoraba la capacidad de maniobra. Es decir, jugaban un papel importante en el vuelo.


Plumas que dieron lugar a escamas 

Las escamas que recubren hoy las patas de muchas especies son, según los autores, estructuras derivadas de las plumas de sus antecesores prehistóricos. Poco a poco, las plumas de las extremidades inferiores se fueron perdiendo evolutivamente y convirtiéndose en el plumón con el que cuentan aún algunas especies, hasta finalmente derivar en escamas. 

Al mismo tiempo, las extremidades superiores ganaron eficacia en el vuelo. Este cambio es reflejo de una especialización de las alas en el vuelo, y de las patas en los desplazamientos terrestres. 

“Todos estos dinosaurios de cuatro alas probablemente vivían en árboles. Cuando, más adelante en la evolución, los pájaros se convirtieron en voladores más hábiles, perdieron las plumas de sus patas y se convirtieron en animales que viven preferentemente en el suelo, cerca del agua” afirma Xing Xu. 

Las plumas que tienen algunos pájaros actuales en las patas son muy diferentes de las observadas en estos fósiles. En general, en la actualidad son pequeñas y suaves –plumón– y tienen funciones protectoras de la piel. Sin embargo todavía hay especies –como algunas palomas o gallinas– que tienen plumas largas y perpendiculares a las patas, que recuerdan a las de estos pájaros ancestrales.

Un planeta fuera del Sistema Solar con vapor de agua en su atmósfera




Un joven planeta hallado fuera del Sistema Solar, que orbita una estrella conocida como HR 8799, tiene vapor de agua y monóxido de carbono en su atmósfera. Sin embargo, en este nuevo mundo no se ha detectado metano, que podría ser un indicio de vida, según explican sus descubridores.
El hallazgo, recién publicado en la revista 'Science', sugiere que un determinado mecanismo de formación planetaria similar al de nuestro propio Sistema Solar, conocido como acreción del núcleo, desencadenó el nacimiento del exoplaneta, llamado HR 8799c.
HR 8799c es un gigante gaseoso, con cerca de siete veces la masa de Júpiter, y aunque se ha detectado vapor de agua en su atmósfera, sus descubridores descartan que pueda albergar vida.
"Aunque hemos observado agua, no creemos que pueda existir vida en este planeta. No tiene superficie sólida y es extremadamente caliente", explica el astrónomo Quinn Konopacky, de la Universidad de Toronto. De hecho, se calcula que la temperatura en su superficie supera los 1.000ºC.

Pistas sobre el Sistema Solar

Konopacky, junto con colegas de Canadá y Estados Unidos, utilizaron datos del Observatorio Keck en Hawai para analizar las características de HR 8799c. Sus resultados arrojan luz sobre la formación de este gigante gaseoso lejano y proporcionan pistas sobre la formación de nuestro propio Sistema Solar.
"Nuestros resultados son consistentes con los planetas que se forman alrededor de HR8799 a través de la acreción del núcleo, muchos de la misma manera en la que pensamos que se formaron los planetas de nuestro Sistema Solar", explicó Konopacky. "Al estudiar el sistema HR8799, podemos echar un vistazo a cómo planetas similares a Júpiter aparecen muy poco después de formarse", agrega.
A diferencia de la mayoría de otros exoplanetas, los cuatro planetas que orbitan HR 8799 se han detectado directamente, lo que significa que su luz se distinguía de la de su estrella anfitriona.
Esta detección directa indica que HR 8799c era un gigante de gas que orbita su estrella a una distancia comparable a la distancia de Plutón de nuestro sol, pero el nacimiento de un planeta masivo tan lejos de su estrella madre está en conflicto con los modelos más populares de la formación planetaria.
El nuevo análisis de Konopacky y su equipo ofrece datos de alta resolución sobre la química, la gravedad y la atmósfera de HR 8799c. "El exoplaneta tiene un conjunto ideal de las propiedades, siendo a la vez muy luminoso y situado lo suficientemente lejos de la estrella que nos permite adquirir estos datos espectrales increíbles", explicó el investigador. "El hecho de que no vemos metano nos dice mucho acerca de los procesos químicos durante el trabajo en la atmósfera de este gigante gaseoso joven".

Condensación de hielo

Dos posibles mecanismos se han propuesto para la formación de exoplanetas: un multipaso, proceso de acreción del núcleo por el que el gas se acumula lentamente en un núcleo planetario, y un proceso conocido como inestabilidad gravitatoria, que implica la creación simultánea del interior de un planeta y la atmósfera.
"Aunque vemos una gran cantidad de vapor de agua en la atmósfera de HR 8799c, en realidad detectamos un poco menos de lo que cabría esperar si el planeta tuviera la misma composición que su estrella madre", dijo Konopacky. A su juicio, esto indica que el planeta tiene una cantidad ligeramente elevada de carbono en comparación con oxígeno.
La elevada relación carbono-oxígeno actúa como una huella dactilar para la formación del exoplaneta y los investigadores sugieren que los granos de hielo de agua deben haberse condensado en el disco planetario que rodea HR 8799 y agotado el oxígeno.
"Estos granos de hielo pegados forman grandes trozos de hielo, a pocos kilómetros de diámetro, que promueven la construcción de núcleo sólido del planeta", sugirió Konopacky. "La atmósfera de gas viene después de que el planeta sea lo suficientemente grande. En el momento en que sucede, algunos de los granos de hielo se han ido y el gas no tiene tanta agua", añade.
Estos resultados implican que un proceso de acreción del núcleo, similar al que dio forma a nuestro Sistema Solar, con los gigantes de gas lejos del Sol y los planetas rocosos cercanos a él, también tuvo lugar en este sistema. "Dado que el sistema planetario que rodea HR 8799 se parece auna versión reducida de nuestro Sistema Solar, no sería una sorpresa encontrar planetas como la Tierra más cerca", según los investigadores.

viernes, 1 de marzo de 2013

Hallan un agujero negro colocado 'de canto' y con eclipses de brillo



Como si se tratara de un enorme “donut” (o toroide) que va creciendo conforme pasan los días. Así describe el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Jesús Corral la peculiar estructura, desconocida hasta la fecha, del sistema binario Swift J1357.2-0933, compuesto por una estrella ‘normal’ y un agujero negro de masa estelar (que se alimenta de la estrella compañera), oscurecido por un disco de gas. 

La investigación, de la que Corral es primer autor y que aparece publicada en el último número de Science, ha seguido los pasos de la fase de erupción del sistema, un hecho que solo ocurre una vez cada decenas o cientos de años. 

El equipo observó unos extraños eclipses en el sistema que duraban y se repetían cada pocos minutos. Este hallazgo les llevó a dos conclusiones: el agujero negro debía estar casi de canto (tiene una inclinación de al menos 75 grados) y presenta una peculiar estructura vertical situada en el disco de acreción del sistema, es decir, el conjunto de la materia que el agujero va robando de la estrella y que forma una corriente en forma de disco, similar a la que genera el agua al destapar un fregadero. 

Como explica el también investigador del IAC Jorge Casares, coautor del artículo y director de la investigación, en la nota de prensa, “es posible que este tipo de estructuras estén presente en todas o muchas binarias de rayos X, conjunto de sistemas al que pertenece Swift J1357.2-0933. 

De esta manera, el objeto que hemos observado podría ser el prototipo de una población hasta ahora oculta de sistemas con muy alta inclinación en los que el agujero negro se encuentra oscurecido”. Aplicando reglas estadísticas, podrían ser un porcentaje de hasta el 20% de los sistemas de este tipo. 

El astrofísico relata que los agujeros negros se forman a partir de la muerte de estrellas muy masivas y, de entrada, resulta complicado encontrarlos: “al no emitir luz, es casi imposible detectarlos si se hallan solos. En caso de que formen sistema con una estrella, la probabilidad de observación es más alta, dado que lo que se ve es el proceso de 'canibalización' de la estrella por parte del agujero”, explica. 

De esta manera se entiende que, desde que se detectó el primero en 1964, sólo se hayan confirmado otros 18 agujeros negros en nuestra galaxia. Swift J1357.2-0933, descubierto por el satélite de rayos X Swift en 2011 y estudiado por el equipo del IAC, es el último en la lista. Hay aproximadamente otros 32 más considerados como candidatos a agujero negro, pero todavía no se han confirmado.


Años de quietud 

Muchas binarias de rayos X se caracterizan por permanecer en quietud durante decenas o cientos de años y, en este estado, es fácil confundirlos con estrellas corrientes. 

Sin previo aviso y en cualquier punto de la galaxia, estos sistemas erupcionan, provocando que el brillo que emiten aumente de forma considerable –casi 1 millón de veces- , lo que permite su detección por los satélites que hacen rastreo de emisiones de rayos X. Al cabo de unos meses, vuelven a su letargo. 

Es entonces, agrega Corral, cuando la comunidad científica puede analizar su estructura: una estrella ‘normal’ y un objeto compacto, que puede ser un agujero negro (como en este caso) o una estrella de neutrones. 

La estrella transfiere materia a su compañero formando el mencionado disco de acreción. En el caso de Swift J1357.2-0933, prosigue el investigador del IAC, se han podido recabar más datos debido a su relativa cercanía, estimada en unos 5.000 años luz, y a que se halla lejos del plano de la Vía Láctea, donde se concentra la mayor parte de la materia, con lo que su luz no se ve contaminada por polvo interestelar o la luz de objetos próximos. 

Tres masas solares 

Los científicos detectaron que el sistema tiene un periodo muy corto, de apenas 2,8 horas. En ese tiempo, la estrella completa una órbita en torno al agujero negro. Otra de las cuestiones que aclararon fue la masa del agujero, al menos 3 veces la del sol. “Se trata del límite inferior que hemos estimado. En realidad, la masa puede ser muy superior. Nuevas observaciones durante el periodo de quietud permitirán precisar este valor”, puntualiza Corral. 

Sin embargo, el hallazgo más insólito del sistema fueron sus eclipses. A partir de imágenes captadas con diferentes telescopios de los observatorios del Teide y del Roque de los Muchachos (IAC-80, Liverpool, Mercator e INT), observaron que se producían eclipses que reducían el brillo del sistema hasta un 30% en solo siete segundos y que se van repitiendo en intervalos mayores al cabo de los días. 

“Es la primera vez que se observa un fenómeno de estas características. Ninguna de las 50 binarias de rayos X transitorias conocidas (18 con agujeros negros confirmados y 32 candidatos) presenta eclipses producidos por la estrella”, señala el astrofísico del IAC. 

¿A qué se deben? Los investigadores tenían claro que no los producía la estrella del sistema, ya que tarda 2,8 horas en girar en torno al mismo, y los eclipses, que se producen cada pocos minutos, son extremadamente cortos. Corral aporta más datos: “El periodo en el que se repiten los eclipses es cada vez mayor con el paso de los días. Este hecho sugiere que están producidos por una estructura vertical que inicialmente está muy cerca del agujero negro y que poco a poco se va alejando como una onda desde las partes internas del disco de acreción hacia fuera. 

Este descubrimiento lleva aparejado un segundo: “El simple hecho de detectar los eclipses ya indica que el sistema se encuentra a una inclinación muy alta, mayor incluso de 75 grados. En definitiva, lo vemos casi de canto”, precisa el científico. Y así describe la estructura: “es probablemente como un "donut": en el centro se localiza el agujero negro que está permanentemente oculto.”